martes, 9 de agosto de 2011

Programa para una Licenciatura en Ciencias Ocultas



MATERIAS

 
Tronco común
- Cosmografía de lo invisible
- Magnetismo
- Auras
- Los sueños
- Los fluidos
- Psicometría
- Clarividencia
- Sentidos hiperfísicos
- Astrología horoscópica
- Fisiognómica

Primer semestre
Fisiognasia, que comprende:
 - Física oculta
- Estática
- Dinámica
- Cinemática
- Astrología
- Biología esotérica
- Espíritus de la naturaleza
- Zoología hermética
- Astrología biológica



Segundo semestre
Cosmognosia o estudio de la astrología desde los puntos de vista:
 - Astronómico
- Cosmológico
- Fisiológico
- Fisiológico
- Ontológico



Tercer semestre
Antropognosia, que comprende:
- Anatomía homológica
- Ciencias adivinatorias
- Fisiología fluídica
- Psicurgia
- Astrología social
- Hermestismo de la historia


Cuarto semestre
- Matemáticas cualitativas
- Aritmología
- Manipulaciones fluídicas
- Alquimia
- Espagírica
- Telepatía
- Exorcismo
- Magia Ceremonial
- Evocatoria
- Teurgia elemental
- Talleres prácticos


Quinto semestre
Ocultismo general, que comprende:

- Cábala primitiva
- Brahmanismo
- Gimnosofía
- Jeroglíficos
- Talleres prácticos
- Opcional I
- Opcional II


Sexto semestre
- Nigromancia
- Brujería de las razas no blancas
- Onomancia
- Furores proféticos
- Taumaturgia voluntaria
- Sugestión
- Yoga
- Hipnotismo
- Sonambulismo
- Química mercurial



Séptimo semestre
- Misterios celestes de los Santos
- Misterios de los Agatodemonios
- Misterios de Isis
- Misterios de Mitra
- Misterios de Morfeo
- Misterios de Samotracia
- Misterios de Eleusis
- Misterios naturales del sexo viril
- Misterios naturales del sexo femenino
- Opcional I
- Opcional II


Seminario de tésis o práctica profesional
 
Opcionales
- Seminario de lectura de pensamiento
- Seminario de artes adivinatorias (Tarot y Libro de Morfeo)
- Profecía
- Éxtasis
- Técnicas de las posesas de Loudun
- Técnicas de los convulsionarios de San Medrado
- Taller de brebajes místicos (el vino de Egipto, el elixir de la vida, el agua tofana)
- Religiones comparadas




OBJETIVOS
La Licenciatura en Ciencias Ocultas tiene por finalidad la formación de profesionales en una de las áreas más difundidas y peor exploradas de la historia de la ciencia, mediante la distinción entre la historia y el mito y la apreciación de las raíces científicas, filosóficas y teológicas que rodean el conocimiento más antiguo de la humanidad.

DIRIGIDO A
Todo aquel interesado en profundizar en temas esotéricos más allá de la charlatanería y con un enfoque plenamente científico y profesional.

CAMPO DE TRABAJO
El egresado tendrá oportunidad de desarrollarse como profesionista independiente, además de contar con los conocimientos para destacarse en la docencia y la práctica profesional en áreas como la química, la física, la astronomía, la filosofía, la historia y la medicina.

REQUISITOS
- Acta de nacimiento
- Presentación de examen de admisión
- Presentación de certificado o examen de una lengua romance (francés, italiano, rumano)
- Presentación de certificado o examen de una lengua sajona (inglés, alemán, danés, sueco)
- Presentación de certificado o examen de una lengua muerta (griego antiguo, latín, arameo)

(basado en el libro El péndulo de Foucault, de Umberto Eco)

lunes, 8 de agosto de 2011

MORALEJAS DE PREPRECAMPAÑA V


Moraleja No. 48 Si usted se asume "candidato de los panistas libres", ¿cree que los que no voten por usted son esclavos?


Moraleja No. 49 Si usted cree que unidad es reunirse en torno suyo y de nadie más, no ha entendido nada.


Moraleja No. 50 Si cree que obtendrá una candidatura por el número de votos por internet, los amigos en facebook o lo que digan las encuestas del día (o de la semana), tampoco ha entendido nada.


Moraleja No. 51 Si va a obligar a sus subordinados a seguir su proyecto, pregunte antes si creen en su proyecto: no vaya a salirle el tiro por la culata.



Moraleja No. 52 Cada vez que sea testigo de una irregularidad y no la denuncie, será cómplice de esa irregularidad.


Moraleja No. 53 Que quede claro: pedir adelantar tiempos es abogar por la ilegalidad.


Moraleja No. 54. Su derecho al proselitismo personal termina donde empiezan sus responsabilidades como servidor público.


Moraleja No. 55 Aunque no lo crea, el servidor público está para servir y servir implica vocación y humildad.


Moraleja No. 56 Si usted nuca apareció rodeado de su familia, y de pronto lo hace, no crea que no se nota el oportunismo electoral (la familia también lo nota).


Moraleja No. 57  La política del reflector se lleva mal con la política de la reflexión: ¿a cuál pertenece usted?


Moraleja No. 58 Tenga cuidado si hace giras de "reconstrucción": no se vaya a tropezar con los escombros.



Moraleja No. 59 Por mucho que se lo hayan dicho, unido no significa homogéneo ni disentir significa rechazar.



Para conocer la primera, segunda y tercera parte de estas Moralejas de Preprecampaña, puede consultar:  


viernes, 5 de agosto de 2011

Sobre el proceso interno del PAN: dos testimonios valientes


 

Ocurrió en Ciudad del Carmen, hace un par de semanas, cuando acudí a impartir la conferencia "Pensamiento e ideología de Carlos Castillo Peraza", por invitación de Jorge Nordhausen.

En un auditorio de unas ochenta personas, muchas de ellas jóvenes, provenientes de Veracruz, Tabasco, Yucatán y Campeche, tuve ocasión de compartir las ideas de mi padre, de recordarlo "con la voz que fue suya", de exponer su visión respecto del partido y de México y, por supuesto, de promocionar los libros que con el apoyo de la Fundación Rafael Preciado Hernández hemos editado desde el año 2003.

Me gusta terminar las charlas con una sesión de preguntas, o mejor, comentarios, en los que encuentro una retroalimentación a veces crítica, otras de opiniones o cuestionamientos y que es mi parte favorita de estos eventos. He escuchado quejas, agradecimientos, recuerdos compartidos, anécdotas sobre mi padre que guarda la memoria de quienes tuvieron el gusto de trabajar con él y que en lo personal me ayudan no sólo a entenderlo mejor sino a valorar de manera óptima su legado: las semillas sembradas y sus frutos en lugares remotos y conocidos.

En Ciudad del Carmen ocurrió algo insólito en esa sesión, insólito y a mi parecer valiente. Durante la charla, dediqué unos minutos a cuestionar y denostar la "línea" que marcan o pudieran marcar los precandidatos panistas a la Presidencia de la República, criticando esta mala costumbre de asumir que cualquiera (quien quiera que sea) puede cooptar el voto u obligar a otro a votar por quien no quiere. 

Entre los asistentes, uno levantó la mano: trabajaba como delegado en una dependencia federal y acusó que obligaban a él y a sus colegas a reunir firmas para uno de los precandidatos, sin posibilidad de negarse o de decir libremente que se apoyaba a uno contrario. Además de la denuncia, el funcionario criticó esta práctica y aseguró que muchos de los que estaban firmando o aceptando la encomienda lo hacían sin estar convencidos, por miedo a perder el trabajo o a que se tomaran represalias en contra. 

Un joven, perteneciente a una de las secretarías de Acción Juvenil estatales, acusó que la dirigencia juvenil de su estado también estaban haciendo lo mismo, pero con otro de los precandidatos; ambos se declararon "rebeldes" y aseguraron que defenderían el derecho de cada panista de elegir según su propia decisión. Al terminar el evento, tanto el joven como el funcionario se acercaron para compartir las actividades que realizaban, cada cual desde su trinchera, para demostrar a la gente que en el PAN se trabaja diferente. 

En lo personal, me quedó un mal sabor de boca pues, si en ese auditorio de 80 personas dos leventaron la voz para expresar su inconformidad, cuántos más habrá a lo largo y ancho del país que padecen presiones similares y por miedo o por el motivo que sea, prefieren callar. 

A mi el silencio me molesta, tanto el impuesto como el que uno se impone, máxime cuando ese callar se pretexta en razones como "hay que proteger al partido".  Ese argumento lo he escuchado muchas veces, siempre dicho por los mismos: los que prefieren mirar a otra parte para que otros realicen sus tropelías con la calma de quien sabe que hay quienes sí se preocupan por no denunciar, "proteger" y al final no sólo dejar impunes sino la puerta abierta a esas prácticas.

Sirva esta entrada como invitación no sólo a alzar la voz sino, mejor aún, a gritar contra aquellas prácticas que desdibujan la tradición democrática, libre y leal de Acción Nacional...



miércoles, 3 de agosto de 2011

Eliseo Alberto: Cuba a la espera





Fue por Informe contra mí mismo que hallé a Eliseo Alberto. Un libro que aguardaba en la biblioteca paterna y un día, como esas cosas que no se buscan sino que más bien nos encuentran, abrí con curiosidad distante para, de manera inmediata, quedar prendado de su prosa: el testimonio crudo de un país que lo vio nacer y que, como a tantos otros cubanos, lo vio partir en exilio a la tierra que eligió como suya: México.

En las páginas de aquel volumen terminó de agotarse el mito de la Cuba que forjé en la adolescencia, formado a fuerza de frases que de tanto repetirse como eslogans o estampado en playeras terminaron por perder validez (el choque irremediable del ideal con la realidad): aquellos "hasta la victoria siempre" y "la libertad de la voluntad no se puede encerrar en la prisión de la razón" fueron desbancados por lecturas (que por fortuna no cupieron ya en playeras) donde se detallaba cómo una revolución de hombres nuevos solamente fue sólo capaz de engendrar regímenes erigidos sobre la mentira, el atropello, la falta de garantías individuales, derechos humanos y democracia.

Eliseo Alberto narra su historia personal, que va de la mano con el ascenso del socialismo cubano, la inevitable debacle que lo sucedió y en la que todavía agoniza. Relata penas y alegrías, lugares propios donde se construye una memoria de trópico, intempestiva pero detallada, de malecones, cercanías y distancias; los amigos viejos y los enemigos nuevos, la inevitable partida y la reflexión histórico-política se conjuntan y hablan por su voz. 


Tres subrayados de ese tomo:


- La razón dicta, la pasión ciega, sólo la emoción conmueve, porque la emoción es, a fin de cuentas, la única razón de la pasión.


- Que no te obedezca no quiere decir que te traicione. Podría voltearse la moneda: que te obedezca no quiere decir que te sea leal (citando de memoria a Horacio Quiroga).




- La paz es fundamento de la libertad. La libertad aspira a la verdad. La verdad hace preguntas.



Junto a este informe, otros libros que contribuyeron al exorcismo de ésta y otras falacias de la región fueron El manual del perfecto idiota lationamericano, de Carlos Alberto Montaner, Plinio Apuleyo Mendoza y Álvaro Vargas Llosa, y El furor y el delirio, de Jorge Masetti; Pinochet, de Julio Scherer o El reino del espanto, de Álvaro Vargas Llosa, documentos y testimonios de las atrocidades que las ideologías tergiversadas, extremas o radicales han perpetrado a través de dictaduras infames (como termina siendo toda dictadura).

Eliseo Alberto falleció lejos de Cuba, náufrago en la ciudad de México, entre los miles que han debido huir de un país donde el derecho a disentir, a proponer ideas diferentes a través de un sistema de partidos e incidir de manera democrática en los destinos de la Nación; a publicar un libro o un artículo periodístico en el que se reclame, exija o señale abiertamente una omisión del gobierno; en donde toda libertad que choque con los estrechos límites del régimen queda cancelada, sin posibilidad para discutir, revisar y corregir aquello de lo mucho que desde hace tanto no funciona en Cuba.


La creatividad queda así encerrada en los límites de un sistema donde la libertad de decir lo que se piensa debe someterse a los preceptos del régimen, o padecer represión... Un país excepcional pisoteado por aquellos que temen a lo distinto porque no soportan la imaginación: esa conquista que pregonaron debía llegar al poder y al final terminó encerrada en los confines de un palacio, sin horizonte claro, con la vista perdida en la nostalgia del mar, del tiempo que no volverá.


Intenté entrevistar a Lichi –le decían sus amigos– para uno de los primeros números de La Nación que hicimos, y aún guardo por ahí el cuestionario. También sus novelas La eternidad comienza en lunes y Caracol Beach, en la biblioteca de ramas que poco a poco entrega sus frutos.









sábado, 30 de julio de 2011

Luis Eduardo Aute, La belleza




LA BELLEZA

Enemigo de la guerra 
su reverso, la medalla, 
no propuso otra batalla 
que librar al corazón 
de ponerse cuerpo a tierra 
bajo el paso de una historia 
que iba a alzar hasta la gloria 
el poder de la razón.
Y ahora que ya no hay trincheras 
el combate es la escalera 
y el que trepe a lo más alto 
pondrá a salvo su cabeza 
aunque se hunda en el asfalto 
la belleza...


Míralos como reptiles, 
al acecho de la presa,
negociando en cada mesa 
ideologías de ocasión; 
siguen todos los raíles 
que conduzcan a la cumbre 
locos porque nos deslumbre 
su parásita ambición.  

Antes iban de profetas 
y ahora el éxito es su meta;
mercaderes, traficantes,
más que náusea dan tristeza, 
no rozaron ni un instante 
la belleza...  

Y me hablaron de futuros 
fraternales, solidarios, 
donde todo lo falsario 
acabaría en el pilón. 
Y ahora que no quedan muros 
ya no somos tan iguales 
tanto tienes, tanto vales 
¡viva la revolución!
Reivindico el espejismo 
de intentar ser uno mismo, 
ese viaje hacia la nada 
que consiste en la certeza 
de encontrar en tu mirada 
la belleza...

viernes, 29 de julio de 2011

Una musiquita nueva


La décimo segunda emisión del Festival Iberoamericano de Cultura Musical Vive Latino 2011 fue una ocasión para encontrarse con un buen número de bandas protagónicas del rock en esa región del planeta: los argentinos de Babasónicos, Enanitos Verdes y Charly García, los españoles de Jarabe de Palo o el esperado reencuentro de Caifanes, de México, reunieron a más de 150 mil asistentes en tres días de conciertos, los pasados 8, 9 y 10 de abril.

No obstante, otra de las grandes bondades del Vive Latino es la posibilidad de escuchar a músicos que no cuentan con la trayectoria o con la difusión de los llamados “clásicos” del movimiento del rock en español, pero que poseen la calidad y el talento para figurar entre las promesas que se han generado en los primeros diez años del siglo XXI.

En esta categoría, Rana Santacruz saltó al escenario el primer día de ese concierto con un concepto no sólo distinto sino además muy poco explorado en la música nacional, y que es el rescate del folclore mexicano y su mezcla con ritmos más novedosos como el rock, el ska, la balada o el pop, empleando para ello instrumentos clásicos como el acordeón, el violín, el banjo, el guitarrón o la trompeta.

Como lo hiciera Café Tacuba a principios de los noventa, así como los Celtas Cortos con el folclore celta y los Fabulosos Cadillacs con la salsa –aproximadamente en la misma época– o Carlos Vives con el vallenato colombiano, Rana Santacruz mezcla el son, las rancheras, el mariachi, el corrido y una variedad de ritmos de México para lograr un sonido original, teñido de los acentos de la cultura musical más tradicional del país, a la que, a su vez, se suman letras en las que se abordan temas sociales, románticos, de despecho o de nostalgia, en los que se pueden percibir los ecos de Agustín Lara, Chavela Vargas y José Alfredo Jiménez.

El material con el que el grupo debutó en 2010 lleva el título de Chicavasco, del que destacan temas como “No puedo más”, “El ranchero punk”, “Cajita de barro” o “Yo sé”, representativos de un género ecléctico, novedoso y capaz de ser una puerta para descubrir la riqueza y la variedad de esa música mexicana que constituye un legado que sin duda todavía puede apuntalar a nuevos intérpretes: Rana Santacruz es un buen ejemplo de ello.

miércoles, 27 de julio de 2011

Comentarios a los comentarios de un expresidente (o ayúdate que te ayudaré)

(imagen: orbitcast.com)

Ahora sí, ni cómo hacerle... 
El expresidente Fox habló duro, se fue repartiendo ganchos verbales a diestra y siniestra, más cerca de la diarrea y la incontinencia verbal que del análisis crítico que se esperaría de cualquiera que tuvo el honor de servir a su país como titular del Ejecutivo.
En entrevista con un diario ¡boricua!, llamado El Nuevo Día (que retoma el periódico Reforma), el expersidente afirma: "Creo que el cambio en el régimen ha sido de fondo y no va a haber una regresión aún (sic) con el triunfo del PRI"... "Hoy los mexicanos entendemos y valoramos nuestra democracia. Si el PRI regresa al poder, como sinceramente creo que sucederá, será porque ha aprendido su lección. Hay una nueva generación de priistas cuyos miembros crecieron en un ambiente democrático, Enrique Peña Nieto pertenece a esa generación".

A mi me perdonará don Vicente, pero al menos en el plano de lo local, si bien no hay regresiones democráticas porque en muchos lados ni siquiera ha habido avances, es clara la poca o nula democracia que existe. Y entendiendo por democracia, por supuesto, un concepto que no se limita simplemente a ejercer el voto sino más bien a una cultura enraizada en la vida diaria de la sociedad.

Para muestra sólo asómese a los recientes procesos electorales de Coahuila o del Estado de México para constatar cómo, sí, el voto se respeta el día de la elección, pero va antecedido por campañas en las que el uso indiscriminado de recursos (que nadie sabe de dónde proceden y que a todas luces superan los límites establecidos en la ley), el reparto de despensas, tinacos, refrigeradores, lavadoras, costales de cemento y un larguísimo etcétera, la compra de credenciales de elector e incluso la intimidación el día de las elecciones para votar por algún candidato, son práctica común.

(Yo me pregunto por qué si en el Estado de México y en otros sitios esto es tan evidente, nadie demanda, interpone quejas, inconformidades y todos esos mecanismos jurídicos encaminados a denunciar las irregularidades; pero bueno, ese es otro tema).

En fin, el punto es que ni de fondo ni de forma: no hay un cambio como el que Fox imagina, por allá, encerrado entre las piedras de su ranchito guanajuatense. Tampoco creo que, a la luz de las mañas mencionadas, el PRI haya aprendido más lección que la de lo importante que es recuperar el poder a toda costa. Bueno, rectifico; sí aprendió una lección, y fue la de la importancia que, ante el vacío democrático a nivel estatal, tienen los gobernadores que aún conservan, y que cada vez son más.

Lo de la "nueva generación de priistas que crecieron en un ambiente democrático" a la que pertenece el actual gobernador del Estado de México, bueno, ahí sí ya no sabría decir si el aislamiento ha dañado la capacidad de percepción del expresidente o si, por el contrario, se apela a lo de "no hay más ciego que el que no quere ver".

Si Fox cree que el PRI no representará en el futuro un regreso antidemocrático, que abra sus periódicos de hace un par de semanas y vea la paliza que le propinaron las hordas pagadas por el gobierno priista de Yucatán a quienes se manifestaban contra la construcción de un túnel en una tierra donde escarbar sólo puede hacerse con dinamita debido a las características del terreno. Y si como dijo alguna vez (quizá con justicia), que a los medios ni los oye ni los ve, pues que le pregunte a sus amigos peninsulares cómo estuvo el asunto para ver qué opina.


La siguiente declaración responde a la pregunta de "¿Por qué el PAN no tiene aún un candidato capaz de enfrentar a Peña Nieto?", a lo que don Vicente comenta: "No es un problema de candidatos, sino de partido. Mi juicio es que el PAN no ha hecho su tarea"... "Un partido político tiene que estar activo cuando hay elecciones y más activo aún cuando no las hay. Al PAN se le ha hecho tarde y ahora se asocia con quien no debe asociarse: con el PRD, representante de una izquierda desdibujada, sin sentido, sin norte".

Ahí sí hay que aplaudir a Fox, porque eso de permanecer impávido durante el tiempo de gobierno, o trabajar pero ser incapaz de comunicar a la ciudadanía los resultados, y luego aparecerse en tiempos electorales a pregonar cuanta cosa se les ocurre, es el camino directo no sólo a la derrota sino además al descrédito del partido que busca solucionar todo en el último momento. 

Lo de las alianzas es también tema a considerar, pues si bien han traido victorias al PAN hay que ver cómo se las gastan ahora los candidatos que respaldó: ¿representan de verdad el ideario del panismo o simplemente aprovecharon el tren de la estructura para llegar al poder e ignorar después (e incluso ayudar a debilitar) a quienes los apoyaron?

A continuación, viene una de esas perlas que no se pueden dejar de mencionar. Fox acusa que hay panistas que han intentado censurarlo, y comenta: "Es verdad que hay muchos panistas que dicen: 'que ya se calle ese pinche Fox, que todo el día dice pendejadas', pero para mí es fundamental el tema de la libertad y si no empiezo conmigo mismo, a decir las tonterías que se me ocurran, a decir lo que pienso, si dejo que me callen desde la Presidencia o desde mi propio partido, estoy perdiendo mi libertad".

En lo personal, me encanta que los políticos declaren cuanta cosa quieran y jamás atentaría contra la libertad que tiene cada quien para decir toda estupidez o idea genial que le viene a la mente; es más, coincido en que la Constitución garantiza a todo ciudadano ser todo lo imbécil o todo lo genial que quiera durante todo el día o sólo unas horas, da igual siempre y cuando lo haga en el marco de la ley.

Que bueno que el expresidente sea el primero (y por supuesto no el único) en poner el ejemplo; este blog cuenta incluso con una sección llamada "Moralejas de Preprecampaña", de publicación quincenal, que trata de extraer las enseñanzas de toda la libertad de estos tiempos.

Antes de concluir con una ingeniosa comparación entre los refrescos y los partidos políticos (politólogos y analistas, ríndanse: no busquen otra ciencia que el hilo negro ha sido hallado), Vicente Fox declara que está a favor de la legalización de las drogas y que "reprueba la política de combate al narcotráfico emprendida por el Presidente Felipe Calderón", y a mi me encantaría saber si tan a favor está de que las drogas sean legales, por qué no hizo nada en seis años ya no para legalizarlas, que es mucho decir, sino al menos para poner el debate sobre alguna mesa que no fuera la suya (y la verdad, dudo mucho que sus comidas familiares estuvieran aderezadas con esas sal).

"Para cerrar la entrevista, el periodista del diario boricua le preguntó a Fox qué prefiere tomar, si Coca Cola o Pepsi, a lo que el ex Mandatario dijo que cualquier refresco es bueno... 'Igual que PRI o PAN, lo importante es que sirva'".

Ante lo que desde este espacio sólo podemos pronunciar un solemne y gregoriano: Améeeeeeeeen.

martes, 26 de julio de 2011

Algunos recuerdos mundialistas



I. Las lecciones de la infancia
Mi primera emoción futbolera llegó con el Mundial de 1986: la sede, México, lo cual añadía color, cercanía y emoción a un evento que se anunciaba con bombo y platillo, desde la estimada mascota  "Pique" o la recordadísima Chiquitibum hasta una colección de cuatro libros ilustrados sobre la historia de los mundiales, que mi padre me regaló para avivar ese gusto y que aún conservo.

Recuerdo los cromos de dos álbumes que por entonces coleccioné: el Panini, oficial, que incluía los retratos de los jugadores de cada equipo, los escudos de las selecciones y la foto oficial del grupo, y uno que publicó Coca Cola, más caricaturesco, y que repasaba los nombres e imágenes de los grandes jugadores de la historia. Leí por primera vez de Puskás, de Futre, de Dino Zoff, de "la Tota" Carbajal, de Beckenbauer, de Cruyff y de otros tantos que emocionaron el pasado del que ha sido llamado "el deporte más hermoso del mundo", mote con el que no coincido ahora pero que en ese momento lo parecía. 

Perdonarán los puristas del balompié nacional, pero el equipo mexicano no me despertaba emoción alguna. Estaban, sí, Hugo Sánchez, Javier Aguirre, Manuel Negrete, Pablo Larios en la portería y otros tantos que se aseguraba pondrían el nombre de México en alto. Dirigidos por Bora Milutinovic, recuerdo una revista de las muchas que aparecieron en esa época que calificaba al equipo como "la mejor selección mexicana de todos los tiempos"; yo debutaba en los torneos escolares y mi admiración estaba más cercana a las hazañas del alemán Rummenigge, del portero belga Michel Preud'homme y del francés Michel Platini, que junto con la sorpresa de Preven Elkjaer y Michel Laudrup en Dinamarca, y la calidad del portero Peter Shilton y del delantero Gary Lineker (a la postre campeón de goleo), de Inglaterra, no tardaron en demostrar un futbol de alta calidad, lleno de emociones y hazañas que, en las proporciones que al deporte concierne, podían calificarse de heroicas.

Tras la ronda de clasificación, mi favorito, Francia, fue eliminado por Alemania, en un duelo en el que por primera vez conocí la hiel de ver a tu equipo desesperado por anotar el tanto que le permitiría jugar los tiempos extra; los teutones eliminaron también a México, en penales, a quien le anularon un gol, si no mal recuerdo, del "Abuelo" Cruz. Quedaba atrás la emoción que invariablemente despierta la localía y en la memoria el célebre, hasta hoy, gol de Manuel Negrete, logro innegable de las mejores anotaciones de todos los tiempos. 

Argentina eliminó a Inglaterra en un partido en el que Maradona se coronó como uno de los mejores jugadores de la historia, tras la famosa "mano de Dios" y aquel tanto que marcó tras tomar el balón a media cancha y driblar a cada uno de los ingleses que se interpusieron en su camino, Shilton incluido. En célebre final contra Alemania, Argentina se coronaría con el resultado de 3-2, con la inolvidable actuación de Caniggia, Batistuta, el portero Goicoechea (famoso por atajar penales) y el propio Diego Armando. 

Aún conservo, en esos sitios a los que se acude cuando los recuerdos llaman, el balón de hexágonos blancos y negros que fue el oficial de aquel memorable México 1986. Mi favorito, luego de la derrota francesa, fue Argentina.



II. Los "cachirules" y dos finales extrañas
Siguió Italia 90, con un equipo que, como casi siempre, tenía todo para ganar y, como sí, siempre, no lo logró: Holanda. Estaban, entre otros, Marco Van Basten, Rud Gullit, Ronald Koeman, Frank Rijkard y el portero Van Breukelen, a quienes no bastó el talento que rondaba la genialidad para coronarse como campeones del mundo. 

Fue el debut de Camerún, con aquel célebre Roger Milla, y un equipo colombiano que destacaba más por la apariencia del portero Higuita y del "Pibe" Valderrama que por su calidad en la cancha. Estaban también la Italia de Toto Schilachi, con su defensa casi imbatible en los pies de Paolo Maldini y Franco Baresi, así como la Argentina que restaba del torneo anterior, que perdió frente a un equipo alemán en el que Lothar Mathaus demostraba la integridad de una media cancha ofensivay Jürgen Klinsmann la disciplina en la delantera, pero que apenas dieron para vencer por un gol al campeón defensor.

México no asistió puesto que, en alguno de esos torneos intermedios poco significantes, participó con jugadores mayores a la edad permitida, lo que le costó un castigo ejemplar para escarmiento de propios y ajenos. Mi favorito era Holanda, que no alcanzó a pasar siquiera a los octavos de final.

El torneo siguiente se realizó, de manera extraña y para algunos hasta inverosímil, en EEUU. México participó con un equipo que, tras la ausencia en el Mundial anterior, despertó como pocas veces la ilusión de la fanaticada: se dieron cita veteranos como Hugo Sánchez y "el Abuelo" Cruz, aunados al talento de la nueva generación con Marcelino Bernal, Luis García, Alberto García Aspe, Ramón Ramírez, el pintoreso Jorge Campos y otros tantos conducidos por Miguel Mejía Barón. Las expectativas eran altas; en lo personal, fue la primera y última vez que tuve al equipo nacional como favorito.

Fui al Ángel de la Independencia a festejar el triunfo contra Irlanda y el empate contra Italia; me dejé llevar por un equipo al que vi calificar y del que los medios hicieron eco hasta el casnancio: publicidad, canciones en la radio, la repetidísima narración en la que se describía el gol de Francisco Javier Cruz tras pase de Hugo Sánchez. Me reuní con amigos a observar los juegos y dejé que la emoción llenara los años de la adolescencia, cuando todo era motivo para el festejo y para la celebración.

Participaron, entre otros que recuerdo con singular gusto, la Rumania de Hagi y la genialidad de Stoitchkov en Bulgaria, que eliminó el sueño mexicano (y el mío, hasta el día de hoy) pero perdió en semifinales contra una Italia donde jóvenes y veteranos se mezclaban con Maldini y Baressi en la defensa y el formidable Roberto Baggio en el ataque. Fue, no obstante, insuficiente para vencer a aquel Brasil que ostentó durante todo el torneo la magia de la dupla Bebeto-Romario, que incapaz de anotar en tiempo reglamentario llevó el juego a penales en los que, aquellos grandes ídolos ítalos (Baressi y Baggio), fallaron sus respectivos tiros para dejar ir así un título que puso los nervios al borde del desmayo. 

Esa final no la vi: andaba de campamento pero recuerdo con cariño la emoción de mi hermano Julio, quien sí padeció la derrota de su equipo, y cuyo fanatismo en ese Mundial me recordaba el que a mi me asaltó en 1986. 




III. Las certezas de Francia 98 y la alteración estadística de Corea-Japón
Ese año mi favorito fue, desde el primer juego, la selección francesa. Encabezada por el argelino-francés Zinedine Zidane, acompañado por Yuri Djorkaeff, Thierry Henry, Trézegét, Michel Petit, entre otros; el equipo era sólido en todas las áreas y no sufrió derrota alguna desde el juego inicial hasta la final. Era también muestra de una selección que, como el propio país, estaba llena de nombres muy lejanos a Francia y más bien cercanos a sus antiguas colonias. 

La escuadra mexicana contó con la inédita actuación de Luis Hernández, "el Matatdor", al frente, quien a la postre anotó cuatro goles; estaban tambien Ricardo Peláez y Cuauhtémoc Blanco. Como cada vez, los medios aseguraban que, en esta ocasión, sí sería posible ir más allá de los octavos de final, cosa que fue imposible pues Alemania y su orden cuasi imbatible pusieron fin al sueño mexicano.

Participaron también equipos entre los que recuerdo a Croacia, con el talento de Davor Zuker;  a España, encabezada por Raúl; a Holanda, con Cocu, Kluivert, Overmars y de Boer; Argentina, con el "Burrito" Ortega, Batistuta y Verón; y Brasil donde la magia de Ronaldo se sumaba a la de Rivaldo y Bebeto, así como la fortaleza defensiva del veterano Dunga. Los cariocas eran el equipo favorito para ganar este torneo, y recuerdo las críticas sobre mi persona por elegir a Francia pero, en el fondo, aquel equipo de Platini en el 86 debía, a mi parecer, saldar una deuda, al menos conmigo.

Mi elección, además de la memoria, obedecía a un tema de estadística: desde 1962, el Mundial era ganado por un equipo del Continente anfitrión: así, en Chile 62, ganó Brasil; en Inglaterra 66, lo hizo Inglaterra; en México 70, Brasil; en Alemania 74, Alemania; en Argentina 78, Argentina; en España 82, Italia; en en México 86, Argentina; en Italia 90, Alemania; en EEUU 94, Brasil. Francia 98 no fue la excepción y fue poco lo que pudo hacer Brasil frente al 3-0 que le propinaron los galos, para descontento de la mayoría y regocijo mío, que hasta el corte de cabello de Zidane adopté.

Esta tendencia se rompió por razones que obedecen a uno de los mundiales más extraños que he vivido, cuando la sede fue en Corea-Japón 2002, y la diferencia de horario hacía que los gritos de goles coreados por vecinos y aficionados se ahogaran entre la oscuridad de la madrugada. 

Raro encuentro del que, entre borracheras matutinas, recuerdo a Diego Forlán, en Uruguay; a Miroslav Klose y a Ballack, de Alemania; a Samuel Eto'o de Camerún; la eliminación de México, cuando Rafa Márquez le partió la nariz a Coby Jones tras un gol que sepultaba, de nuevo en octavos de final, la esperanza mexicana; una desangelada final dio fin a un evento en el que Rivaldo, Ronaldo y compañía coronarían a Brasil campeón del mundo.



IV. Salir de cabeza y el triunfo español
El Mundial de Alemania 2006 ocurrió entre la marea de la campaña presidencial, de tal suerte que los recuerdos se enredan más aún que los de aquel que vivimos de madrugada. Hubo, como siempre, grandes figuras como Messi, de Argentina, Roberto Carlos, de Brasil, Cristiano Ronaldo, de Portugal, los goles del "Kikín" Fonseca, que no bastaron para que México volviera a ser eliminado en octavos de final; Drogba, de Costa de Marfil, goles de Gerrard por Inglaterra y penales fallados por el mismo Gerrard, así como una España que ya con algunas de sus grandes estrellas, se perfilaba como una promesa del futbol a futuro.

La gran hazaña de esta gesta fue, sin duda, el cabezazo que Zidane le propinó, en el partido por el campeonato, a Marco Materazzi, con el que se cerraba una carrera futbolística de grandes triunfos –ya fuera con su selección o con el Real Madrid inolvidable de aquellos años– y que, irónicamente, terminaba con la expulsión del francés y con la derrota, en penales, de su equipo (en el tiempo regular de juego, ambos jugadores habían anotado cada uno un tanto). 

A partir de ese mundial, Francia se vino abajo. En Sudáfrica 2010 no fue capaz de pasar de la ronda de clasificación y México, una vez más, perdió en octavos de final con Argentina; con la participación de los ya veteranos Rafa Márquez y Cuauhtémoc Blanco, la promesa se centraba en Javier "el Chicharito Hernández", Giovanni Dos Santos y Carlos Vela, que representan lo más destacado del futbol nacional hasta el día de hoy.

Destacaron, una vez más, Diego Forlán de Uruguay y Eto'o de Camerún; Müller y Klose brillaron con el equipo alemán que, a mi parecer,  fue uno de los más sólidos del torneo, y que desde el primer juego se convirtió en mi favorito. Sneijder fue el ídolo de Holanda pero su talento fue insuficiente frente a España, que con grandes talentos como Pujol, Iker Casillas y, sobre todo, David Villa, se coronaron campeones del mundo, título merecido, sembrado y cosechado si se considera que casi la mitad de la selección pertenece al Barcelona y la otra mitad pertenece casi en su totalidad al Real Madrid, dos de los mejores equipos del mundo.





V. Realidad nacional y las dudas de una apuesta
Los pretextos siempre han sobrado: que si el técnico hace o no un cambio a tiempo, que si el equipo rival es superior, que si fulanito o sutanito llegaron en mala condición o lesionados, que si aquél está jugando en una posición que no es la suya "natural"... El caso es que la participación de México en los Mundiales no ha dejado nunca de ser mediocre, tirándole a mala.

En alguna época encontré en El laberinto de la soledad un argumento atinado que explicaba está incapacidad de hacer equipo: "el mexicano siempre está lejos, lejos de los demás, incluso lejos de sí mismo", es decir, para los deportes individuales tenemos grandes representantes: caminata, clavados, tae-kwon-do, incluso golf o beisbol, que es el más individual de los deportes en equipo.

Fruto de esto concluí que México jamás ganaría un Mundial, y allá por 1998, hice la apuesta de que en 40 años (10 mundiales) esto no ocurriría: van tres, y sigo ganando, pero las nuevas generaciones, debo confesar, me han puesto a temblar.

Tras el desempeño de la Selección menor en el mundial de 2005, aquel en que alcanzaron fama Dos Santos y Vela, y con la aparición más que destacada de Javier Hernández en el equipo inglés Manchetser United, las cosas han cambiado. Esto se confirmó este 2011, cuando vi a un equipo joven, versátil y capaz remontar marcadores y hacerse de la Copa de Oro; unos días después, de la mano de "el Potro" Gutiérrez, la llamada Sub 17 descalificaba, en un partido heroico, al equipo alemán, y se hacía del título mundial frente a Uruguay, en el Estadio Azteca.

Debo confesar que hacía años un gol de México no me emocionaba como lo hizo uno que Giovanni Dos Santos anotó a EEUU, en jugada donde se mezclaban la técnica, el azar y el talento individual de un jugador que retiene, dribla, vuelve a detener y tira a ciegas para clavar el balón justo en el ángulo. Mi opinión era que las hazañas de México siempre estaban relacionadas con mucho de suerte y poco de técnica, pero debo decir, con gusto, que el desempeño de las selecciones nacionales me ha dado motivos para, como dirían por ahí, volver a creer.

Faltan casi tres años para el siguiente mundial, el de Brasil 2014, pero no cabe duda que el rostro del futbol nacional cambia continuamente, y que en esta ocasión, de seguir sobre los pasos que se van dando, las posibilidades, no de ganar un Mundial, pero sí de volverse un rival serio y competitivo, han crecido exponencialmente. Esperemos a ver qué pasa...

lunes, 25 de julio de 2011

MORALEJAS DE PREPRECAMPAÑA IV

 (Foto: flickr.com)
 
Moraleja No. 37 Si usted cree que México está preparado para ser gobernado por una mujer, mejor pregúntese si esa mujer está lista para gobernar a México.

Moraleja No. 38 De poco sirve madrugar cuando el sol sale igual para todos.

Moraleja No. 39 Hay muchos discos que estuvieron meses en la cima de popularidad y hoy nadie recuerda... Se llama moda, e inevitablemente pasa.

Moraleja No. 40 No es lo mismo cerrar las puertas para decidir que abrirlas para lograr una decisión de común acuerdo.

Moraleja No. 41 Si en el pasado usted aprobó una ley electoral deleznable, no se queje en el presente de lo absurdo de esa ley.

Moraleja No. 42 Si usted de todas maneras se iba a bajar, ¿pues para qué se subió?


Moraleja No. 43 Si a usted le urge "tener nota", tenga cuidado de que no sea a costa del mucho o poco respeto que aún conserve.


Moraleja No. 44 Si usted se marea en un ladrillo, imagínese la náusea de la oficina en el último piso.


Moraleja No. 45 Recuerde que la "línea" es tan deleznable como el fraude y por desgracia se ha vuelto una práctica común.


Moraleja No. 46 Si su apoyo se basa en quién le paga el mejor sueldo, usted no es un político, es un mercader.


Moraleja No. 47 Si usted se queja del padrón, tuvo oportunidad de repararlo, y no lo hizo, ¿entonces de qué se queja?


Moraleja No. 48 Si usted se contradice en sus declaraciones, no será de extrañar que a la postre se contradiga en sus acciones.

Para conocer la primera, segunda y tercera parte de estas Moralejas de Preprecampaña, puede consultar:  
 

lunes, 11 de julio de 2011

MORALEJAS DE PREPRECAMPAÑA III

imagen: encuestas.com.pe


Moraleja No. 25 Si a usted le urge que sean las elecciones, no crea que no se nota que la prisa es estrategia.

Moraleja No. 26 Si usted ocupa los presidios y escapa de los eventos al primer receso, tampoco crea que no se nota.

Moraleja No. 27 Si usted cree que los discursos mueven más almas que la estrategia electoral, llegó tarde a esta historia.

Moraleja No. 28 Si a usted le gusta "golpear", no por ello se crea inmune a los golpes.

Moraleja No. 29 El fuego amigo es más nocivo e incendiario que su paralelo enemigo.

Moraleja No. 30 Si usted tiene muchos "amigos" y ha hecho poco por merecerlos, es muy claro que dicta línea.

Moraleja No. 31 Si cree que dictar línea es infalible, acuérdese de lo que le terminó pasando al PRI.

Moraleja No. 32 Llamar "territorio" a sus "dominios" suena anacrónico, autoritario e incluso canino.

Moraleja No. 33 Faltar a sus obligaciones adquiridas previamente es mala señal para quienes le consideren como opción.

Moraleja No. 34 A veces la necedad es la mejor estrategia, pero a veces no (sabiduría es distinguir la diferencia).

Moraleja No. 35 No sea usted ingenuo: toda encuesta que meses antes se presuma como avance dista mucho de reflejar una tendencia.

Moraleja No. 36 Si todos le dicen que va por el camino correcto, dude, porque los aduladores sobran en este oficio.




lunes, 4 de julio de 2011

Breve recuento de los daños electorales

Pocas sorpresas el fin de semana, durante los comicios: la derrota era anticipada no sólo por las encuestas que precedieron la jornada electoral sino más bien por el panorama general de un partido que ahora cree que el error está en el mensaje, es decir, en la forma, y no en el fondo.

Construir mensajes atinados es la punta del iceberg. Como mercadotecnia, sin duda será ese llamado el que resuma una serie de atributos que, en campaña, suman los del candidato y los de su partido, convertidos en eslóganes y propuestas de comunicación. 

Esa es la punta del iceberg. ¿Qué precede esa labor de campaña que consiste en convencer? Ah, pues muy simple: el trabajo cotidiano del propio partido. Esa presencia en la vida diaria, esa lucha continua por mejorar, por señalar, por criticar y proponer; la unidad con la que el grupo enfrenta al grupo contrario y su capacidad de distinguirse como una opción para ser mejor gobierno. 

Y ahí es donde el PAN falló. Donde ha fallado los últimos años. La "marca PAN" ha perdido valor porque cada vez cuesta más diferenciarla de las otras "marcas". Se escucha con más frecuencia "todos los políticos son iguales", y en esa frase, quien más pierde es el Partido que durante toda su existencia ha propuesto e incluso llevado a la práctica una forma distinta de hacer política.

La estructura panista está herida por la división. Esa que se genera cuando hay poder de por medio y la generosidad no alcanza para construir acuerdos.

Esa estructura que supo alguna vez de las fortalezas y ventajas del trabajo municipal, ha limitado las decisiones al centro y dejado cada vez menos margen de maniobra a los iderazgos locales. Cada designación es sinónimo de ese debilitamiento: ustedes son incapaces, ergo yo, centro, decido. 

La propuesta, la plataforma, la estructura, el mensaje: todo parte de un centro que se impone, en ocasiones porque la estructura local no tiene capacidades, en otras porque su capacidad de acción se encuentra dominada o francamente dinamitada para impedir el buen trabajo y entonces el centro decide y punto. 

Las virtudes que otrora tuvo el PAN frente a sus opositores son cada vez más difíciles de defender. Uno puede ir a impartir cursos de doctrina y toparse con comentarios del tipo "todo eso que nos dice es muy bonito, pero ¿por qué nuestros líderes no lo practican?"

En fin, no hay sopresas, sólo la lógica consecuencia de lo que se ha hecho mal o de plano se ha dejado  de hacer. No creo en los recomienzos ni en las refundaciones: prefiero la crítica seria y objetiva que parte de la propia dirigencia y puede comenzar con la pregunta: Si en los últimos tres años se ha tenido tres presidentes elegidos por el Consejo Nacional, y ninguno de ellos ha podido capitalizar los tinos del gobierno para convencer a la gente, ¿es sólo un error de comunicación?

Antes el PAN se distinguía por convocar libremente a la gente: hoy, se les paga hasta a los representantes de casilla, esos que alguna vez fueron ciudadanos convencidos del deber cívico de cuidar el voto del Partido. 
Sin una estructura fuerte, convencida y libre, no hay campaña, eslogan ni candidato que puedan ganar. Esa estructura le dio la victoria a Fox; esa estructura hizo ganar a Felipe Calderón... y es esa misma estructura la que hoy falla. No es mentira ni secreto: hoy las almas se mueven menos. 

No es cuestión de mensaje; es congruencia. Porque cuando uno predica una cosa y hace otra, la gente se da cuenta, y ni todos los eslóganes ni toda la campaña de comunicación serán suficientes para devolver la confianza a aquel defraudado que alguna vez creyó. 

Foto: vanguardia.com.mx